Cazadores
-->>[El Pais] [16/03/06 | 10:30 h.] ROSA MONTERO
Cazadores
EL PAÍS - Última - 14-02-2006
Sé que hay cazadores sensibles y amantes de los animales. Lo
sé porque me lo ha dicho gente fiable, y me lo creo de la misma
manera en que creo en la existencia de los agujeros negros, aunque
jamás los haya visto y me resulten difíciles de comprender. Lo que
mis ojos contemplan y mi corazón entiende, en cambio, es una
realidad muy diferente. Yo lo que he visto son hordas de tipos
disfrazados de rambos de guardarropía que transportan a sus pobres
perros en indignos remolques en los que los animales no pueden ni
ponerse de pie. Estas Navidades, paseando por el Canal de
Castilla, en Palencia, caímos sobre un grupo así. Eran cinco o
seis tíos con sus grotescas vestimentas medio militares, sus
perros a los pies y sus escopetas preparadas. Rodeaban en silencio
una mata de arbustos de no más de cuatro metros de diámetro. Sin
duda esperaban que saliera una pieza, un animalillo forzosamente
pequeño y tal vez ya herido que se había refugiado allí dentro,
aterrorizado, con el corazón retumbando en el pecho. Era evidente
que el bicho estaba perdido. Deben de sentirse muy valientes estos
esforzados cazadores tras acosar y abatir, media docena de ellos y
con armas de fuego, a un animal indefenso y tembloroso.
Y aún hay algo peor. Mucho peor. Acaba de terminar la temporada de
caza y ya empiezan a aparecer. Hablo de los galgos ahorcados, de
los bosques fantasmales súbitamente llenos de perros torturados.
Ya saben, los ahorcan para no gastar ni siquiera una bala con
ellos. Y, para divertirse, les dejan con las dos patas traseras
apoyadas en el suelo, de modo que el tormento se prolonga. A veces
tardan días en morir. "Ya he puesto a bailar a mis perros", suelen
decir, jocosos. Un pobre animal, con el cuello atrozmente cortado
por la cuerda con la que intentaron matarle, ha estado deambulando
por el pueblo de Gerena durante varios días sin que nadie, ni los
vecinos ni el Ayuntamiento, hiciera nada por aliviar su agonía.
¿Será quizás un pueblo de cazadores? De los malos cazadores, no de
los buenos que me dicen que existen. Sólo en Extremadura hay 9.000
galgueros y cada uno tiene entre quince y veinte perros. Cuánto
horror, cuánto sufrimiento innecesario, qué clamoroso silencio el
de las víctimas.
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