El oso pardo se enfrenta a la extinción en los Alpes, donde sólo quedan 38 ejemplares, dijo el miércoles el grupo ecologista WWF, un año después de que la muerte a tiros de un oso díscolo desatara el clamor de los amantes de los animales.

“La población es demasiado pequeña para asegurar su supervivencia”, dijo la sede en Austria de World Wildlife Fund en un comunicado.

“No sabemos de la existencia de un solo oso en Alemania”, dijo la portavoz de WWF Claudia Mohl.

Los osos pardos están oficialmente protegidos en la Unión Europea, pero su supervivencia se ha visto en peligro por la destrucción del hábitat por el desarrollo económico en la región alpina.

En junio de 2006, el primer oso visto en Baviera en 170 años murió abatido a tiros por un cazador alemán después de que se acercara a áreas pobladas y matara a docenas de ovejas y pollos.

La muerte de Bruno desató protestas, especialmente en Italia, desde donde pasó a Austria y luego a Alemania, porque los osos pardos son cada vez más difíciles de encontrar en la principal cordillera montañosa de Europa.

Los amantes de los animales dijeron que Bruno podría haber sido sedado y llevado a un lugar remoto.

El pasado agosto, las autoridades italianas colocaron a la madre de Bruno un dispositivo de rastreo por satélite para que pueda ser seguida por los humanos si es necesario sin que se la dañe.

Mohl dijo que ese método ayudaría a proteger a los osos que aún quedan.

“La mayoría de ellos no suponen ningún problema, mantienen distancia con los seres humanos”, dijo.

Fuente: Reuters